☾ NightWhisper 夜語

EL PEQUEÑO FARO · SEGUNDO EPISODIO

La manta doblada

Lluvia en el tejado. Escalones conocidos. Un lugar para descansar.

Un cuento en voz baja.

Las grabaciones con voz masculina y femenina están en preparación. Puedes leer el cuento completo más abajo.

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El cuento completo

La lluvia empezó con unos golpecitos en el tejado del faro. La farera se detuvo junto a la ventana con una manta que acababa de sacar del estante. Sus esquinas estaban juntas, suaves como las páginas de un libro muy leído.

La dejó sobre la silla y abrió un pliegue, luego otro. La lana aún guardaba algo del sol de la tarde. Cerca del borde había una hilera de puntadas desiguales, hechas tiempo atrás con hilo azul.

Fuera, el sendero se oscurecía poco a poco. La lluvia llenaba las pequeñas hondonadas de las piedras. El mar y el cielo se iban volviendo del mismo color. Entre ambos pasaba lentamente la luz del faro.

La farera acercó la silla a la ventana. Se puso un cojín detrás de la espalda y apoyó los pies en un taburete de madera. No era especial. Llevaba años allí, esperando en el lugar adecuado.

Escuchó el tejado. Algunas gotas caían ligeras. Otras se reunían en el canalón y bajaban con un sonido redondo. Entre ellas se oía la calma de la habitación: el reloj, la tetera enfriándose, la madera acomodándose bajo el suelo.

Extendió la manta sobre las rodillas. Las manos descansaron junto a las puntadas azules. Durante un rato las siguió sin contarlas. La luz llegó a la ventana y volvió a alejarse, como alguien que conocía bien el camino.

Más tarde bajó la pequeña lámpara. La lluvia continuó sin necesitar su atención. La silla podía quedarse junto a la ventana. La luz de arriba podía seguir girando. Envuelta en aquella lana familiar, cerró los ojos y dejó la noche tal como estaba.

Un cuento original de NightWhisper. Para leer con calma, sin promesas de resultados médicos.

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